sábado, 2 de julio de 2011

Corres, corres por las veredas

y las noches llenas de focos,

colmada de prisas y dudas:

¡No me alcanza el tiempo,

No me alcanza!

Si él no te alcanza:

te alcanzo yo tocando tu sombra.

Toco apenas tu sombra con mi voz

y las palabras se quiebran al tocarte.

Dos trenes en el mismo sentido,

tiempo y dirección

dejan la noche atrás

y siguen tus prisas,

(¿o son los que las ven?)

¡No me alcanzas, no me alcanzas

en este río de luz!

Me muevo en la noche

columpiándome en las estrellas

Y alcanzo a los trenes

siguiendo la luz que dejan.

Encuentro tu camino,

si él se detiene

yo camino y te alcanzo.

Y vas dejando estelas de humo

sobre el mar; el viento

acaricia y desordena tu cabello,

El sonido lleva los rostros

y rastros de tus problemas.

¡No me alcanza,

no me alcanza el tiempo!

y otra vez a seguirte:

te has ido en el rayo

de la luna quebrada: la esperanza.

Ya te alcanzo,

¡Sólo me falta un paso

y el tiempo, la noche,

el camino y el mar

se juntaran en la mirada,

que ocupes para amarme!

No hay comentarios:

Publicar un comentario